ALEMANIA. Merkel, reelegida canciller por el Parlamento alemán

La canciller alemana, Angela Merkel, ha sido reelegida por el Parlamento federal (Bundestag) para una segunda legislatura. Merkel ha elegido como socios de gobierno a los liberales, tras cuatro años de gran coalición con los socialdemócratas.

Merkel ha obtenido 323 votos a favor, 285 en contra y 4 abstenciones. La coalición entre el partido de Merkel (CDU), su partido hermano en Baviera (CSU) y el Partido Liberal (FDP) contará con 332 diputados de los 622 que conforman el nuevo Bundestag.

La canciller gobernará en esta nueva etapa con su aliado natural, el partido liberal, cuyo líder, Guido Westerwelle, obtiene el cargo de vicecanciller y ministro de Asuntos Exteriores. Merkel ha reservado para su partido, sin embargo, el ministerio de Hacienda, una cartera clave en el nuevo Gabinete. No en vano, el pacto de gobierno entre ambas formaciones sólo fue posible tras duras negociaciones sobre la rebaja de impuestos que exigían los liberales y que, finalmente, fue aceptada por Merkel. La medida supondrá una rebaja en la recaudación pública de hasta 24.000 millones de euros anuales.

El democristiano Wolfgang Schäuble, ministro de Interior en el pasado Gobierno, asumirá la cartera de Hacienda.

Los liberales contarán con otros cuatro ministerios: Economía, Sanidad, Cooperación y Ayuda al Desarrollo y Justicia. A la CSU le corresponden tres (Defensa, Tráfico y Obras Públicas, y Agricultura), mientras que la CDU tendrá los siete restantes, además de la Cancillería.

La última vez que democristianos y liberales gobernaron Alemania fue durante la era de Helmut Kohk. Estuvieron 16 años en el poder, entre 1982 y 1998 y fue Kohl quien, precisamente, convirtió a Merkel en ministra de Medio Ambiente poco después de caer el Muro de Berlín.

 

ALEMANIA. Se definieron principales ministros de nuevo gobierno en Alemania

El próximo gobierno en Alemania bajo la canciller demócrata cristiana Angela Merkel, está tomando forma y hoy se dieron a conocer las designaciones en los ministerios más importantes, con algunas sorpresas.

La mayor de ellas es el cambio del actual ministro del Interior, el democristiano Wolfgang Schaeuble, a la cartera de Finanzas, que será clave en el próximo ejercicio de cuatro años por el manejo de la crisis financiera y el alto endeudamiento público que arrastra Alemania.

El hasta ahora ministro de Economía, el socialcristiano Karl- Theodor zu Guttenberg, pasará a ocupar la cartera de Defensa. Thomas de Maizière, hasta ahora como ministro de la Cancillería el brazo derecho de Merkel en el pasado gobierno, sería el nuevo ministro del Interior.

El ministerio del Exterior quedará en manos del líder del Partido Liberal, Guido Westerwelle, mientras que en Economía asumirá, aunque aún falta la confirmación oficial, su colega liberal Rainer Brüderle. Otra liberal, Sabine Leutheusser-Schnarrenberger, asumirá en Justicia.

Los liberales, que deberán aprobar a sus ministros en una convención partidaria, proponen además a Cornelia Pieper en Educación.

El nuevo gobierno de centroderecha conformado por demócrata cristianos, socialcristianos y liberales, asumirá a principios de noviembre, en reemplazo del actual gobierno integrado por Merkel con los socialdemócratas, los grandes perdedores de las elecciones de septiembre pasado.

La socialcristiana Ilse Aigner mantendrá su cargo en Agricultura mientras que su correligionario Peter Ramsauer es una de las caras nuevas y se ocupará de Transportes.    El partido más fuerte, la Unión Cristiano Demócrata CDU de Merkel, tiene previsto colocar a su actual secretario general Ronald Pofalla como hombre clave en la Cancillería y a Ursula von der Leyen en Salud. dpa

 

ALEMANIA. Partido de Merkel ofrece más recortes impuestos a socio coalición

Los conservadores de la canciller alemana Angela Merkel propusieron recortes de impuestos por 20.000 millones de euros durante los próximos cuatro años, en una nueva ronda de negociaciones con el Partido Democrático Libre (FDP) el viernes con miras a formar un nuevo Gobierno.

El tamaño de los posibles recortes de impuestos en la economía más grande de Europa y cómo se llevarán a cabo son los puntos más complicados en una serie de negociaciones que ambos partidos planean completar en los próximos días con miras a conformar una coalición de centroderecha.

Un importante miembro del partido Demócrata Cristiano (CDU) de Merkel dijo que un nuevo Gobierno de centroderecha debería ajustar el presupuesto en unos 30.000 millones de euros (44.760 millones de dólares) en el mediano plazo, además de lo cual habría reducciones de impuestos.

"Hemos hecho una oferta, ahora públicamente, de 20.000 millones de euros", en recortes de impuestos, dijo Steffen Kampeter, un experto en presupuesto del CDU, poco antes del inicio de una reunión sobre los planes en política financiera.

Un compromiso de ese nivel sería 5.000 millones de euros más grande que lo prometido por el CDU en su campaña del mes pasado, pero estaría lejos de la promesa del FDP de un recorte de 35.000 millones.

Los líderes de los partidos se reunirán durante los próximos tres días y esperan alcanzar acuerdos sobre la dirección del Gobierno para el final del fin de semana. La división de los cargos en el Gabinete quedaría relegada para la próxima semana.

Hasta el momento, hay pocos indicios de que Merkel adoptará políticas más radicales de las que implementó en su primer Gobierno con el partido Social Demócrata en una coalición de centroizquierda.

"La paciencia de los votantes que optaron por un cambio será puesta a prueba", dijo el economista jefe del Deutsche Bank Norbert Walter. 

La nueva coalición espera asegurar que Alemania, que salió de la recesión durante el segundo trimestre, siga en camino a una recuperación sostenible, aunque muchos economistas esperan que la trayectoria sea complicada.

Los tres partidos que componen el nuevo Gobierno, el CDU, el FDP y la Unión Social Cristiana de Bavaria (CSU), utilizaron como eje de sus campañas electorales los recortes de impuestos, pero existen discrepancias entre ellos sobre los detalles.

Por otra parte, el Ministerio de Economía de Alemania revisó al alza sus proyecciones del Producto Interno Bruto para el 2009 y 2010.

 

Merkel y Westerwelle, la ´armonía total´ de los nuevos socios

La canciller alemana Angela Merkel, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), inició ayer bajo un clima de "armonía total" el diálogo con el partido Liberal para alcanzar un acuerdo que permita formar un gobierno de centroderecha para los próximos cuatro años.

A pesar de las disonancias previas que surgieron en algunos temas claves, Merkel dijo que el carácter de las conversaciones es de "buena cooperación, con un profundo respeto recíproco. Por supuesto que hay diferencias, pero el mandato del voto popular nos obliga a concretar una política coherente para los próximos cuatro años", indicó Merkel.

Su principal interlocutor, el líder del partido Liberal Guido Westerwelle, barajado como próximo ministro del Exterior, también destacó que a pesar de "las diferencias de apreciación", se logrará un acuerdo. Las negociaciones, que se realizan además en diez grupos de trabajo, deben superar las diferencias existentes entre ambos partidos en materia impositiva, flexibilización del mercado laboral, recorte de subsidios, salud y energía nuclear.

De acuerdo a un documento interno del gobierno, el nuevo gobierno deberá ahorrar en los próximos cuatro años unos 40.000 millones de euros, a pesar de lo cual, buscará cumplir con la promesa de bajar la carga tributaria.

Las deliberaciones se vieron acompañadas por unos mil manifestantes que protestaron contra la posibilidad de que el próximo gobierno deje sin efecto el fin de las centrales de energía atómica, prevista para dentro de doce años.

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Sólo en alemán– Guido Westerwelle, el presidente del Partido Liberal de Alemania y casi seguro ministro de Exteriores, defendió ayer su negativa a hablar inglés con periodistas. "El idioma alemán es maravilloso y no veo por qué debiéramos avergonzarnos de nuestra lengua"

Merkel quiere imponer su programa social en el nuevo Gobierno alemán

La canciller Angela Merkel se ha puesto este lunes como fecha límite el 9 de noviembre para la formación de un nuevo Gobierno en Alemania. Tras la victoria electoral, el pasado domingo, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel y el partido liberal FDP que dirige Guido Westerwelle, ambos se han reunido hoy en la cancillería para encauzar las negociaciones. Los liberales sustituirán al Partido Socialdemócrata SPD como socios de coalición de Merkel. Westerwelle asumió en una rueda de prensa un tono moderado y abierto a la negociación, mientras que algunos de sus segundos se pronunciaban en los medios abogando por la aplicación inmediata de las amplias reformas fiscales y sociales que propugnó el FDP en campaña.

Merkel, cuyo partido obtuvo la victoria con unos resultados bastante ajustados, ha insistido sin embargo en que mantendrá el rumbo emprendido en los últimos cuatro años respecto a la seguridad social y los salarios. La canciller ha asegurado que no habrá recortes sociales. Ahora les toca ponerse de acuerdo sobre las fechas y el alcance de la bajada de impuestos, prometida por ambos partidos.

El dirigente liberal Guido Westerwelle ha reconocido este lunes en su rueda de prensa la resaca postelectoral, tras el mejor resultado en la historia del FDP, la cual podría alargarse durante las próximas semanas de tratos con la CDU de Merkel, que anunció sus intenciones de mantener el perfil social del partido democristiano en el nuevo Gobierno. Los barones democristianos como el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Jürgen Rüttgers, y su homólogo bávaro, el socialcristiano Horst Seehofer (CSU), van a obstaculizar algunas de las reformas del futuro Gabinete de Merkel. Dentro de la hermandad entre la CDU y la bávara Unión Socialcristiana (CSU) ya han surgido diferencias durante la campaña. La CSU, muy debilitada en las elecciones del domingo, tratará de sacar pecho ante su electorado bávaro, aunque sea incordiando a Merkel.

Baja de impuestos

El equilibrio de fuerzas entre CDU, CSU y un FDP boyante puede darle a la canciller serios quebraderos de cabeza durante la legislatura. Si bien CSU y FDP se han enzarzado en repetidas polémicas durante la campaña, Merkel podría enfrentarse en los próximos cuatro años a alianzas puntuales entre los dos partidos que erosionen su liderazgo. Por ejemplo, en lo que se refriere a la política fiscal. CSU y FDP abogan por recortes rápidos, a más tardar en 2011, mientras que Merkel ha sido mucho más vaga en su promesa de bajar los impuestos "en 2011 ó 2012 si las circunstancias lo permiten".

Queda la cuestión nada baladí del reparto de ministerios entre las tres formaciones. El FDP, con mayor peso parlamentario que la CSU, obtendrá probablemente más carteras. Si el socialcristiano Karl-Theodor zu Guttenberg (CSU) sigue en Economía, el FDP tratará de quedarse con la cartera de Hacienda, que tiene vastas competencias en materia fiscal. El perfil liberal de Guttenberg podría conducir a Merkel a reservar Hacienda a la CDU. También Sanidad causará problemas, debido a las posiciones contrapuestas de FDP y CDU respecto al sistema de Seguridad Social.

Este lunes en Berlín, una periodista emplazó a Westerwelle a repetir la frase electoral que ha sido el sonsonete del FDP: "no firmaremos un contrato de coalición que no contemple la simplificación y el abaratamiento de los impuestos". El triunfador electoral salió por peteneras. Otro periodista le recordó una parte de su discurso de la semana pasada en Potsdam donde hablaba de los "crímenes de honor" entre inmigrantes, que suele ser una coartada políticamente correcta para criticar a los musulmanes: "No voy a repetir algo que expliqué en un discurso".

Westerwelle ya no da mítines, sino que se ejercita en diplomacia. También tendrá que ejercitar su inglés, idioma que hoy se negó a utilizar para responder a otro periodista. Exigió un intérprete, porque "estamos en Alemania".

Entereza tras la debacle

Ninguna broma, en la berlinesa Willy-Brandt-Haus, sede federal del SPD: el presidente del partido Franz Müntefering salió serio y tranquilo a su rueda de prensa, en una exhibición de entereza tras la debacle socialdemócrata del domingo. Müntefering hizo autocrítica en nombre del partido y sugirió que dejará su cargo. El candidato Frank-Walter Steimnnmeier, que encajó el peor resultado electoral del SPD desde la guerra, no presentó sus planes de liderar el grupo parlamentario socialdemócrata en la Oposición.